VINILOS

Desde el año 2015 comencé a musicalizar con vinilos en Melbourne (Australia). Este es un largo recorrido donde se aprende todo el tiempo, sobretodo a apreciar la profundidad y calidez del sonido que se obtiene con muchos vinilos de tango especialmente los que se prensaron en la década del 60 en Argentina.

Para mi el tango debe sonar bien, lo mejor posible, y usando el equipo correcto, de los vinilos se puede obtener la mejor calidad, calidad que ningún formato digital puede alcanzar. Las discusiones sobre que suena mejor son inacabables, sin embargo, la experiencia de la gente al bailar en una milonga musicalizada con vinilos siempre es mejor. La razón es simple, un buen vinilo tiene en sus surcos todas las vibraciones sonoras que se grabaron, no hay cortes digitales que reduzcan la fidelidad, así entonces la profundidad del sonido es inigualable.

Algo grande tiene el tango, especialmente desde sus inicios hasta los años 80s. Sus grabaciones fueron siempre análogas y sus posteriores reediciones en vinilo también. Los mejores resultados en fidelidad se obtuvieron desde la década del 50 cuando los equipos de grabación mejoraron notablemente, sin embargo hay grabaciones de la década del 40 que tienen muy buena calidad a pesar de su antigüedad.

Al reproducir vinilos de tango con el equipo adecuado el sonido es incomparable, en algunas ocasiones se siente la orquesta tocando al frente y esto es lo que me gusta hacer sonar en la milonga, siento que en cada tanda estoy reviviendo a los músicos, a esos instrumentos que vibraron y quedaron capturados en el tiempo, no los paso por un código digital y un procesador de sonido para que vuelvan a sonar; simplemente vibran de nuevo en un diamante que se amplificará y llegarán así a nuestros oídos cargando la vida de ese momento, sin cortes o procesos computarizados.

Es muy importante encontrar discos de buena calidad y en el mejor estado posible. Si hablamos especialmente de la “Epoca Dorada” del tango, tenemos que recordar que para esos tiempos se prensaban discos de pasta que tenían una canción por lado. Luego en los años 60s y 70s se comenzaron prensar recopiliaciones en LP, en medio de estos procesos de reedición se perdió calidad en muchas grabaciones. Hay vinilos de tango que tienen diferente calidad o fidelidad entre una canción y otra ya que las grabaciones maestras diferían bastante en cuanto a ecualización, nivel de volumen o ruidos provenientes de discos de pasta que fueron utilizados cuando las grabaciones maestras no pudieron ser utilizadas para armar el compilado.

Otra labor no menos importante del coleccionista es la de encontrar discos en el mejor estado posible. Un vinilo en buen estado y limpio, así tenga 50 o 60 años suena excelente si además se utiliza como he dicho anteriormente el equipo adecuado; tornamesas o giradiscos de nivel profesional al igual que agujas o púas de buena calidad. Es muy importante conectar este primer paso a un sistema de sonido de alta fidelidad y en lo posible tener un ecualizador con al menos control de frecuencias altas, medias y bajas, pues la variabilidad hasta en un mismo vinilo requiere de una constante ecualización que se hace en la marcha al entrenar un poco el oído y así obtener la mejor experiencia sonora en cada canción.

MONO O ESTÉREO
El uso de la cápsula adecuada en la musicalización de milongas con vinilos es muy importante, en la época en que se prensaron vinilos de tango, muchísimos fueron comercializados en formato monofónico; las diferencias técnicas entre mono y estéreo están explicadas en la red en muchos sitios; básicamente, el surco mono es diferente (tiene la información sonora horizontalmente) y el uso de una cápsula estereofónica genera ruido de superficie y distorsión.

En mi afán de hacer sonar el tango lo mejor posible siempre uso las cápsulas adecuadas dependiendo del formato mono o estéreo; lo cual mejora la calidad y calidez del sonido cuando la pua hace una correcta lectura del surco en el vinilo, sea monofónico o estéreo. Mis cápsulas preferidas son las Ortofon MONO 2M, Ortofon MC-3 Turbo y 2M Red para vinilos estereofónicos.

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